¡Qué frágil es tu belleza!

Un instante que se va

y un silencio que perdura

en el recuerdo.

Ese es el tiempo de nuestra vida,

impulsos amarrados entre sí,

vivencias que se vuelven antiguas,

escritura sobre la arena de un río

de orillas inaccesibles.

Nadie sabe dónde se esconde

el momento homicida

que rompe la cadena,

el tiempo en el que nuestra vida

se vuelve silencio

y el agua borra para siempre

unas palabras escritas para ser olvidadas.

 

 

Juan J. Ginés