que parecerá en breve abandonada,
y torna el azul en rojizo incendio.
Atrás quedará todo un día de esperanzas intactas,
de miradas rasgadas y de silencios por descubrir.
Y mientras,
los hombres caminan hacia sus casas
como de regreso de una batalla invisible, tal vez inexistente,
con las sospechas fundadas, los pensamientos agotados
y el corazón abatido de vivencias de imposible olvido.
Un día;
un día entero terminará de pasar sobre sus vidas
con la insolencia de un deportista acostumbrado a ganar siempre.
A lo lejos, palabras brutales y solas, casi ecos de palabras ya,
acompañarán en misteriosa huida sus propios recuerdos,
para decir entre silencios, los sueños que aún permanecen dormidos
en las copas de los árboles como pájaros en nido.
Desaparecerá la tarde sola y engullida por una noche oscura;
negro silencio que propone miradas a los ojos sensibles.
Las estrellas rasgarán sus vestidos de domingo,
y una vez más convertirán su cielo en jirones de luces sin apenas sonido.
Nadie las contemplará excepto quizá una pareja de enamorados
y algún que otro despistado astrónomo.
La noche se extenderá entonces en sombras,
aceptando con orgullo la quietud de sus planteamientos.
Y tú, sabedor de que la muerte no es más que un temor pasajero,
mantendrás con tu insomnio, un debate gris y desigual.
Siempre idéntico y siempre tan ajeno
el mundo en su deambular nos volverá un poco distintos.
Juan J. Ginés


Un retrato explendido de la vida. del día a día que nos abate y nos ilusiona en igual medida.
Explendido, querido amigo, explendido texto
Ya te he dicho que me ha parecido una preciosidad este poema, la realidad en el paso de los días ese camino en el que se nos va la tarde y abre paso a la noche y asi un dia y otro sin darnos cuenta, hay una parte especialmente bonita para mi:
Desaparecerá la tarde sola y engullida por una noche oscura;
negro silencio que propone miradas a los ojos sensibles.
Las estrellas rasgarán sus vestidos de domingo,
y una vez más convertirán su cielo en jirones de luces sin apenas sonido.
Nadie las contemplará excepto quizá una pareja de enamorados
y algún que otro despistado astrónomo.
Maravilloso este poema, me ha encantado, un beso muy grande mi niño
Anuska
La tarde, envuelta en sombras,
apaga poco a poco su estruendo.
Ensordece las almas y les permite caminar a tientas
bajo el brillo de una estrella pura,
a ciegas,
sin luna...
Vencidas por un día inacabado,
acabadas en la tarde ya oscura
pero aun enteras...
Vestidas, pero no cubiertas,
decididas...
Almas rotas, almas claras...
divididas...
Luchadoras,
almas que no viajan solas...
La tarde les da su sombra,
la noche, desgarradora,
les presta la luz que sueñan...
... luz que el amanecer derrota...
Gracias luis, muchas gracias. Tu opinion es muy importante para mi.
JJ
anuska, muchas gracias por tus palabras. Es fundamenta para mi que te guste lo que yo hago. Yo, ya sabes escribo para mis amigos. Me gusta que hayas destacado ese grupo de versos porque para mi es lo mas destacado del poema. Un abrazo muy fuerte.
Juanjo
Isseult: Realmente me has dejado sin palabras. Precioso el poema con el que comentas mi poema. Las almas nunca viajaron solas porque nunca llegaran a separarse. Precioso de verdad isseult. Para ser la primera vez que te acercas a esta cueva de locos... Lo has bordado. Gracias.
J.J
Todos vivimos las mismas situaciones en diferentes momentos...
La vida...
El día a día...
De cada uno de nosotros...
Precioso texto...
Bicos enormes!!