Aquella tarde las flores comprendieron su nombre,
entendieron que viven prisioneras de su belleza
de sus responsabilidades y de su aroma.
Así yo de tus caricias,
de las confidencias que compartimos,
de las distancias que poco a poco fuimos acortando
en el lento transcurrir de aquellos días que sonaban
como alegrías.
Nada será igual que el último segundo que compartimos,
nada igual al ultimo rayo de sol que acarició nuestros cabellos.
La vida reparte días cada mañana, días nuevos,
días sinceros.
Nunca se acaban las palabras que nos decimos
ni el aroma de las flores se termina al cortar su tallo,
permanece siempre en nosotros como un recuerdo.
Juan J. Ginés


Precioso poema, que maravilloso proposito que nunca se acaben las palabras y que un día sucede a otro día siempre nuevos, siempre por estrenar, el aroma es muy importante en los recuerdos.
Un poema precioso insisto, me encanta que vuelvas con tu poesía, yo necesito tu poesía, un beso mi granamigodelAlma en este día gris
Anuska
Anuska: Que no se acaben las palabras, que los sias sea siempre nuevos y los ninutos sean experiencias por estrenar. Para mi es una enorme responsabilidad que necesites de mi poesía.
Juanjo
cuantos recuerdos.., que nostalgia encuentro entre mis sensaciones al leer tus palabras..,
un abrazo
Muchas gracias Dawn, entregate siempre a tus recuerdos
JJ
Buenas noches, necesitaba pasarme hoy por tu casa, he releido este poema tan bonito, los recuerdos, son tan importantes los recuerdos a veces estan tan vivos que casi se huelen, se sienten.
Un beso y un abrazo
Anuska