A veces mis versos son como tu llanto,
como voces que se escurren
por la penumbra de tus ojos entornados,
como incógnitas que buscaran una salida.
Tú no lo sabes.
Y yo te diré que siempre hay salida
en un poema,
que siempre hay allí una palabra
capaz de consolar tus dudas.
Siempre una palabra,
que yo dejaré escondida para ti.
¡Búscala, no te entretengas!
Pero otras muchas veces,
en cambio,
mis versos son como tu risa,
risa que vuela
para posarse en un torso desnudo,
como mariposas 
que dejaran en el aire, suspendidos,

sus movimientos de colores.

Juan J. Ginés