Es muy probable que nadie me viera

mientras te esperé

en  el rellano de los días aquellos.

 

Cazador furtivo de miradas robadas,

furtivo de ti.

 

Es muy probable

porque mucho me ocupé

de que nadie siguiera mis pasos.

 

Y allí,

escondido entre las sombras

oscuras de los sauces llorones,

soñé con tus contornos

y con verte prendida de mis ojos.

 

Juan J. Ginés