La soledad fue un viajero perdido en una ciudad desconocida.
Todo acabó en silencio.
No poder sacarte a pasear por las calles de aquella ciudad
de habitantes insólitos, no poder descubrir el aroma de las cercanías,
acabar llorando ausencia como un niño descosido y callado,
tal vez caprichoso niño de infancias azules.
Y después vinieron los versos.
El mar fue casa sin paredes ni ventanas.
Imposible salir a respirar el aire de los acontecimientos
sometidos a las reglas de la impaciencia.
Los barcos islas a una deriva anunciada desde siempre.
Deriva atormentada por pesadillas de naufragios.
Una y otra vez chocar con esa misma ciudad desconocida,
con esas mismas calles idénticas que deshojan margaritas
que siempre dicen no o que parecen decir no.
Noes rotundos en la proximidad de aceras inéditas.
A veces sucede que cierro los ojos y sigo viendo la misma calle
de la misma ciudad en la que anduve perdido,
larga calle interminable que sueña con ser la avenida
de las pausadas tardes de verano.
Mientras, el cielo cumple a regañadientes sus eternos cometidos.
La vida es tan corta que alguien con la suficiente perspectiva
se burlaría de nuestras ansias de gloria.
Pero, ¿qué hacer cuando estás perdido en una cuidad que desconoces,
a una hora intempestiva y sin dinero en tu bolsillo?
¿Qué hacer cuando ni siquiera intuyes dónde está la estación de autobuses
que te llevará a casa aunque sea al fin derrotado?
Llorar, nada más, y tal vez soñar con otras ciudades,
con otros versos que puedan acunar los destinos que perdemos.
La soledad fue un viajero perdido en una ciudad desconocida
Todo empezó en silencio.
Juan J. Ginés


Buenos dias mi señor de los locos..,
Un viajero perdido entre el agobiante estruendo de la soledad de cualquier ciudad.
Unas letras crueles para los desdichados momentos en los que ansiamos la gloria, pequeña, futil, pasajera.., pero nuestra por un instante, como dice el poeta.
Sabéis que os echo de menos y no dispongo de mucho tiempo, pero a veces, tengo que dejar algunas palabras para que sepáis que os leo y os vivo.
un gran beso y abrazo y recuerdo, mi querido amigo. dawn
Tmbién yo he sentido a veces esa sensación, reconozco perfectamente la imagen.
Que bello poema Juanjo, cuantas veces andamos perdidos de esa manera sin remedio, empujados por situaciones, por acontecimientos y seguimos buscando y buscando
Muy bonito mi gran amigo del Alma muy bonito este poema, ese inicio y ese final ya lo había leido yo en algún sitio tuyo, ahora no es momento de soledades y de tristezas es momento de LUZ, de VIDA, de sol de amanecer, de estrellas en el desierto, de templos grandiosos y de mi cariño y el cariño de todos los que vamos a compartir un sueño.
Un beso muy muy grande
Anuska
Mi querida Dawn:
He de reconocer que me gusta verte en mi cueva, me gusta saberte miembro de mis letras de mis poemas aqui, de mis microrrelatos alli. Eres desde hace tiempo una habitual en mi cueva y sinceramente estoy orgulloso de tu amistad. Un abrazo muy fuerte maria... hoy me has alegrado un poco el dia.
Gracias
JJ
Mi Gran Amiga del Alma:
Este poema es antiguo, bastante antiguo y los hechos o sensaciones que relata fueron vividos o sentidos hace casi un año. Ciudades desconocidas donde sentirse solo, barcos a la deriva que solo se encaminana apuertos hostiles. La imagen de un viajero perdido asustado, siempre me ha parecido una imagen poetica, quizá metáfora de la derrota.
Por supuesto que hoy es dia de luz, de ciudades en nada hostiles, de amistad, de recorridos eternos, de eternas voces, de vida estrellas desierto Pero uno no puede ni debe evitar pensar en el pasado, aunque solo sea para brindar por haber sido capaces de despojarnos de lastre.
Un abrazo Mi GAA
JJ
Yo creo que lo mejor no es quedarse a mirar la calle , si no buscar tras que nos ilusionen con sus escaparates de ultimos diseños y seguir caminando para cruzar fronteras , un besito.
me gusta tu vision Lucerito... Un abrazo fuerte
JJ
..al menos quedaron los versos...
al menos.
besos y mas besos
Gracias enredadas. Dicen que lo que no mata fortalece,
JJ