Yo se que el amor siempre necesita lugares donde identificarse,

necesita por ejemplo puestas de sol al borde de acantilados,

paseos por jardines solitarios donde anudar conversaciones íntimas,

moteles de carretera donde destapar pasiones,

desnudar ansias de conocimiento y alumbrar sacrificios serenos.

 

Yo se que el amor necesita espejos donde multiplicar sus símbolos,

necesita por ejemplo manos enlazadas que conecten sentimientos,

miradas que alumbren las certezas más cotidianas,

y palabras, muchas palabras con sus significados para alimentar

las necesidades más inverosímiles, más ingenuas

y hagan del día a día el resto de todos los días. 

 

Yo se que el amor necesita magnificar la ausencia,

necesita por ejemplo sentir la eterna desdicha de los enamorados,

esa asfixia que les produce estar separados apenas un instante.

Siempre fue una prueba de vida, una forma de demostrar su debilidad. 

 

Pero para mí el amor simplemente fue extender sobre mis sábanas

el mapa de tu cuerpo y buscar  hasta encontrar las coordenadas de tus sueños.

 

Juan J. Ginés