LA TARDE EN QUE  ORDENÉ 

 

Ahora soy un poema

incorregible,

un azar de sombras

ordenadas pacientemente

a los lados de tu cama.

 

 

LA TARDE EN QUE LLOVÍA

 

He salido a la calle apresuradamente

para ver si venías a buscarme

y el rumor de las aceras

simplemente me han recordado

que esta tarde llovía.

 

 

LA TARDE EN QUE VI REFLEJADA MI DERROTA

 

He mirado al cielo

en esta tarde de infinitas derrotas

y sólo he visto las nubes de google

planeando sobre mi aburrimiento

 

Juan J. Ginés