Hoy es un día gris y está lloviendo.

Camino solo por las calles de una ciudad

sin habitantes.

Mis pasos no me acercan ya a nada

ni me alejan ya de nada.

Son un destino aparcado,

entre un puñado de silencios en batería.

El cielo escupe sus miserias con la violencia

de los guerreros antiguos

y nadie habla ya a nadie.

A veces, en estos días solitarios

me pregunto cien veces quien soy yo,

y cien veces inicio un debate

que tengo perdido de antemano.

"Soy lo que ves

cuando me miras en silencio".

¡Que alegría poder despejar tus incógnitas,

aunque nunca sea capaz de resolver,

convenientemente,

la ecuación de tus ojos!

Hoy es un día gris y está lloviendo,

y seguirá lloviendo.

 

JJ