Tienes un sonido fuerte,

un sonido seco,

como una despedida celeste,

como un mundo cerrado que dice adiós,

y se recrea en su propio destino.

No te distancies.

No puedo seguir tus pasos.

Son tan fuertes tus sonidos que cierro los ojos

y sólo el silencio puede aliviar la espera.

Te busco entre las sombras

y no encuentro más que tiempo.

El hombre no será feliz

mientras exista el tiempo.

! Es tan fuerte tu sonido!

y !hace tánto daño este péndulo!

Tus sonidos cesan lentamente,

pero quedan grabados en mi recuerdo.

J.J

Poemario de Juventud (hacia 1987)