Soy un cóndor que vuela sobre tí. Desde la altura te observo. Veo tus miradas y recorro con mis ojos de cóndor tus formas de mujer. Soy un cóndor que vuela sobre tí. El mismo cóndor. El que siempre voló sobre tí. No he dejado de volar ni un sólo día sobre tí. Te miro. Un instante sobre el cielo. Un sólo instante y mil imágenes se agolpan en mi cerebro de cóndor. Y caigo en picado sobre tí...

Con mis garras arranco tus ropajes

y toco tu piel de mujer.

Fijas tu mirada distraída en mis ojos

mientras mis alas arropan tus silencios.

Mis sueños de cóndor

se estrellan en tu carne salada

y te arrancan un suspiro.

Todo es ya distinto.

Soy un cóndor que vuela sobre tí.

Soy un condor muerto en tu pecho de mujer

!Qué intensa fue la vida de un cóndor que voló sobre ti!No le digas nunca a nadie que fui un cóndor! No le digas nunca a nadie que volé sobre tí.

Juan J. Ginés