Cierro los ojos y la veo.
con la música de su voz
se esta despidiendo de mi.
He visto la luz
más antigua de mi vida
en sus ojos de almendra.
He soñado con tenerla cerca,
con acariciar de nuevo
su piel de seda como antes,
como en aquellos tiempos
ya prehistóricos,
en los que mi vida era suya.
Abro los ojos
y el recuerdo de mis ojos cerrados
me indica que se ha ido.
Pero se que volverá,
se que siempre volverá
porque nunca se fue.

J.J