El cielo azul

dibuja horas de cristal

en los espacios vacíos

mientras la vida juega su tiempo

sin reparar apenas en mi presencia.

Lunes cuatro de Agosto.

Mis manos tiemblan

al mostrase tal y como son,

sin artificios ni metáforas,

desnudas y limpias,

como recién lavadas.

Mi vida es más que un poema.

Algo más que un nombre,

algo más que una biografía

durmiendo en un libro

que nadie quiere leer.

Lunes cuatro de Agosto.

No se qué seré a partir de hoy,

pero se que todo será distinto

aunque nadie lo note .

Lunes cuatro de Agosto.

Mientras las calles se deshacen

en llantos de calor

que no son tristes,

se que mis certezas

me acompañarán siempre.

Lunes cuatro de Agosto.

Mi centro de gravedad

se mueve lentamente

con el paso de las horas

y dibuja nombres y caras

en el universo

de todos los nombres

y todas las caras.

Y de entre todos los nombres,

de entre todas las caras

que existen en el mundo,

la tuya me trae la tranquilidad

en este Lunes cuatro de Agosto

de dosmilocho.

J.J